martes, 5 de julio de 2011

Un cuento de Princesa


Un pastel de siete pisos, 2.000 flores de azúcar y 50 kilos de fresas para un menú de bodas excepcional
El primero de los dos dulces servidos, una copa de cristal sobre la que se encontraba una delicada gelatina de fresas y frambuesas silvestres recogidas esa misma mañana, hizo honor a los colores nacionales del Principado. Además, el postre se completaba con una cucharada de helado a base de leche no pasteurizada de nueve vacas que pastan en las hierbas aromáticas de Roc Agel, y una galleta de hojaldre.
Por fin llegaba uno de los momentos más esperados de la noche y en la terraza de la Ópera Garnier de Montecarlo hacía su entrada triunfal el pastel de bodas. Una espectacular creación de siete pisos, metro y medio de diámetro y dos y medio de alto para la que Ducasse ha necesitado 2.000 flores de azúcar. La flor que corona el pastel, una protea, símbolo nacional sudafricano en homenaje a la princesa Charlene, complementa a la perfección un bizcocho "esponjoso de almendras, con una fina compota de grosellas y una mousse ligera de vainilla, recubierta de chocolate blanco y de algunas perlas de grosella".
Texto y foto de Revista Hola.
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